Cine: El perfume.
Ya me formulé la pregunta cuando leí el best-seller de Patrich Süskind ¿Qué es la esencia del ser humano? ¿Existe el alma? y la misma pregunta debió mover al protagonista a buscar la forma de conservarla en esencia.
Dirigida por Tom Tykwer, el cartel, no cuenta con grandes estrellas en su reparto a excepción del perfumista Baldini (Dustin Hofman) aunque está formado por actores que tienen en su haber títulos muy aplaudidos como Ben Whishaw, Alan Rickman, Rachel Hurd Wood, Birgit Minichmayr, Sian Thomas, Sam Douglas y Corinna Harfouch.
Jean-Batiste Grenouille nace en el París del S. XVIII, en un lugar sucio y maloliente, el mercado de pescado. Allí, alumbrado bajo un sucio mostrador es abandonado por su madre entre los restos de basura nada más nacer. Al ser descubierto de esta forma, su vida se salva, pero su madre es enviada a la horca. Es la primera de las muertes que va dejando a su paso por el mundo…
Criado en un orfanato, descubre su prodigioso sentido olfativo que le permite distinguir todos los olores y su procedencia, aunque él mismo no tiene olor propio. Cuando crece, Jean-Batiste es vendido a un curtidor donde trabaja incansablemente hasta que un día conoce a una bella joven a la que sigue por París con el único objetivo de olerla, aunque su encuentro, accidentalmente termina con la muerte de ella…
A partir de ahí, el muchacho siente la necesidad de conseguir una fragancia especial que condense la belleza y la esencia femenina… y para ello, dando paso a su verdadera vocación, consigue trabajar para el famoso perfumista Baldini, quien le enseña a destilar esencias a cambio de que prepare para él los más refinados y exquisitos perfumes.
Cuando sus conocimientos llegan al límite, el propio Baldini le recomienda partir a Grasse para conocer otras técnicas perfumistas para conservar olores como “le enfleurage”, consistente en retener el aroma de las flores en grasa animal para posteriormente destilarla.
Una vez aprendida la técnica, Jean-Batiste se lanza a la búsqueda de las doce esencias que habrán de componer un perfume jamás conocido por el hombre y que produzca en éste la irresistible necesidad de amar y sentir apasionadamente. Para ello, tendrá que condensar el aroma de doce bellas jóvenes…
Como punto fuerte del argumento, el autor consigue que a pesar de que a todas luces el joven Jean-Batiste sea un asesino, el espectador le ve en todo momento como una persona incomprendida y víctima de las circunstancias, sintiendo por él un nivel de comprensión que incluso en el último momento hacen que al igual que el pueblo de Grasse, que le redime y le alaba… uno sienta que no se haya ante un monstruo, sino ante un genio, que finalmente se encuentra a sí mismo.